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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2009. PILATES![]() EL ESTRENO DE "PILATES" CONMOCIONA A REPRESENTANTES DE LA POLITICA Y LA CULTURA No solo otro mundo es posible, es que otro mundo es necesario. El actual ya no vale para mucho, y hay que cambiarlo. El motor de ese cambio, para mejorarlo, va a venir de la mano de las mujeres. Ese es el mensaje de esa pequeña gran obra de teatro-concierto titulado Pilates, estrenado la noche del 7 de julio en la sala Galileo Galilei de Madrid, que registró un lleno hasta la bandera histórico. Pilates, que completa su propuesta en cartel con el sobrenombre de 4 mujeres, 4 causas, es una obra arriesgada, moderna y realista. Una actriz, Pilar Ordóñez; una bailarina, Alma Sanz; una cantautora, Esmeralda Grao; y una violinista, Judith Mateo, abordan al cabo de casi dos horas, asuntos que preocupan a la mujer de hoy como la maternidad, la salud, el sexo, la violencia de género, la igualdad, la conciliación laboral, la inmigración y esa rabia contenida –o que se han visto durante siglos obligadas a contener- hacía la dominación del sexo opuesto, el hombre.
La primera representación tuvo entre sus espectadoras a la Ministra de Igualdad, Bibiana Aido; y a la abogada Ana María Pérez del Campo, una de las más veteranas luchadoras por la igualdad de la mujer y fundadora en la Comunidad de Madrid de una de las primeras casas de acogida de mujeres víctimas del maltrato machista. Precisamente, diecisiete mujeres internas en esa casa, llegaron la noche del martes hasta Galileo Galilei para reconfortarse con el vistoso espectáculo y sentirse un poco más acompañadas y comprendidas en el duro proceso personal que viven.
En el estreno de Pilates, 4 mujeres, 4 causas hubo también entre el público personajes del mundo del cine y el teatro como Gema Cuervo, Fernando Colomo y Claudia Gravi; de la música, como Cristina Narea, Luis Pastor, Cristina del Valle y Ángel Petisme; o de la abogacía y la política, aparte de la ministra, como Francisca Sauquillo y la activista Sáhra Ramdan, al frente del grupo de la Unión de Mujeres Saharauis, que también tuvieron su mención especial y emocionante en mitad del espectáculo; además de otras concejalas y autoridades de diversos pueblos e instituciones de la Comunidad de Madrid..
Pilates, 4 mujeres, 4 causas es un espectáculo multidisciplinar que parte de cuatro mujeres que sólo se conocen porque coinciden dos tardes a la semana en clases de Pilates, esa actividad física que tanto ha calado en la sociedad en los últimos años. Entre estiramiento y control de la respiración, las cuatro mujeres empiezan a hablar de sus cosas y empiezan a conocerse y a compartir inquietudes, dramas y alegrías íntimas. Hay música, hay baile, hay humor, canciones, alegrías y sinsabores: la vida misma de la mujer de hoy. Todo ello puesto en escena en un centro de Pilates imaginado, y un montón de proyecciones audiovisuales que apoyan la trama de la que, a cada momento, se habla y trata. No hay rencores ni odios, la obra no cae en lo fácil que sería darle caña al sexo opuesto: al machito. De la risa al llanto, de la diversión a la reflexión, Pilates, 4 mujeres, 4 causas acaba de iniciar su andadura y no parará hasta que el mundo y la sociedad dé la importancia que tiene el papel de la mujer para resultar determinante en la mejora del mundo.
Fernando Íñiguez, colaborador de R3 y El país
PILATES: 4 Mujeres, 4 Causas![]() CON SU PROPIO ESFUERZO Cuando me fui a vivir a 40 Km. de Madrid, entendí que todos los días no podía estar bajando y subiendo a la gran ciudad, así que decidí tener una rutina más relajada y empezar a buscarme la vida en Valdemorillo que es donde pensé poder permanecer los próximos años. Una de las primeras cosas que hice fue apuntarme a clases de Pilates en el polideportivo municipal. En cuanto empecé, me di cuenta que eran unos movimientos muy visuales y a través del espejo descubrí toda una coreografía digna del mejor espectáculo. Allí conocí a mis compañeras, me llamó la atención que al ser clases municipales, la gente que se apuntaba era de lo más variopinta, y pensé que ninguna de estas personas nos habríamos conocido de no haber sido por el Pilates, ya que era lo único que nos unía. Un par de arquitectas, la dueña del bar del pueblo, una enfermera de psiquiátrico y una funcionaria de ayuntamiento me hicieron sospechar que la amistad entre mujeres podría darse, aunque no se tuviera nada en común. Un día decidimos ir a cenar juntas y eso me hizo conocer la vida personal de todas ellas. La profe tenía problemas con su pareja, a la del bar se le acababa de morir su padre, la que trabajaba en el psiquiátrico tenía un hijo enfermo y la arquitecta acababa de tener un aborto involuntario. A partir de entonces empecé a pensar en cuantas ocasiones habría asistido a un montón de clases de distintas materias, sin percatarme lo que les podía estar sucediendo a las personas que en ese momento estaban más cerca de mí. Y sin embargo mis ansias de solidaridad me habían llevado hasta Bagdad, Sáhara, Palestina… en busca de vidas diferentes a la mía en las que poder ejercer mi cuota de concordia y apoyo. Resulta que aquello también era real y ni siquiera me había dado cuenta que la gente más cercana a mí, necesitaba una ayuda que no pensaban pedir. Con todas estas ideas, concluí en hacer una obra de teatro. Hablé con un guionista y algunas compañeras, intentando crear un guión que pudiera recoger el sentir de estas tipologías de mujer. La verdad es que no me fue nada fácil y mucho menos rápido, no nos pusimos de acuerdo y opté por llamar a algunas de las artistas con las que había colaborado en un espectáculo anterior, les expliqué mi idea y les encantó. Quizá porque en otras disciplinas están más acostumbradas a hacer de todo, o quizá porque confiaban más en mí. El hecho es que en cuanto hablé con mis compañeras actuales todo surgió como la seda. Entendieron perfectamente el proyecto y me asocié con ellas en una cooperativa de la que todo está todavía por ver. Y así de una función de teatro pasó a convertirse en un espectáculo multidisciplinar llamado “PILATES, 4 Mujeres, 4 Causas”. Esmeralda Grao (cantante), Judith Mateo (violinista), Alma Sanz (bailarina), y yo misma Pilar Ordoñez (actriz), formamos un elenco de lo más disparatado y versátil, pero quizá por eso más entendible entre nosotras. Al ser las cuatro autoras, propuse que cada una se encargara de un apartado dentro del espectáculo para que este dividiera en 4 partes los derechos de autor y de esta manera todas fuéramos iguales. Dicho y hecho, empezamos los ensayos. El mayor reto era escribir y dirigir a mujeres que no eran actrices. Alguna ya había hecho sus pinitos como actriz pero otras era lo primero que hacían. Utilicé al principio los ensayos como tormentas de ideas, dándome cuenta que al ser todas ellas muy creativas, de ahí iban saliendo muchas impresiones con lo que conformar el guión. Eso y un contenido social importante con los temas de mujer como nexo de todas las historias, y utilizando las clases de Pilates como hilo conductor, hicieron de este espectáculo un homenaje a todas aquellas mujeres que luchan diariamente por la supervivencia, en las diferentes sociedades en las que nos ha tocado vivir. Los personajes los fui acercando a la personalidad de cada una de ellas sin perder en ningún momento el contenido que quería difundir. Y conseguí que todo aquello sonara natural y llegara al espectador. Tras un ensayo que hicimos con público surgieron unos cuantos comentarios distintos y la conclusión de que el espectáculo pedía más texto, en contra de lo que yo había planificado desde el principio, más como un concierto pop que como una función de teatro. Tras añadir unas cuantas escenas de texto y dejando bien definidos cada uno de los personajes, este espectáculo se ha convertido en una comedia musical moderna, donde los diferentes números no aparecen sin sentido alguno, sino que tienen un porqué. Quizá sea un nuevo concepto de comedia musical. Al vender el espectáculo a los diferentes ayuntamientos o intentar conseguir ayudas y patrocinadores, todos coincidían en lo mismo, necesitan un DVD, para poder ver el espectáculo antes de comprometerse a nada. Eso nos ha llevado a preparar un estreno oficial en Madrid, donde mientras grabamos la función invitamos a personalidades de la cultura para darnos mayor difusión. Elegimos una sala de conciertos Galileo Galilei, porque nos pareció que si la gente se estaba tomando una copa mientras lo veían, seguramente saldrían más contentos. Pero claro no es el lugar más adecuado para tener todo un juego de luces que requiere cualquier función de teatro, así que para suplirlo pensé en incorporar unos visuales que nos sirvieran de decorado a la vez que nos arropaban en las diferentes coreografías de las clases de Pilates, entendiendo que aunque todas nos movemos, solamente una de la nuestras es bailarina. Me habían hablado de una chica Mexicana que hacía video creación, lo que se conoce habitualmente como visual jey, VJ. Enseguida me puse en contacto con ella y llegamos a un acuerdo, tanto económico como creativo, ya que los técnicos no son solidarios por definición ni crean cooperativas, te cobran lo mismo que si del musical de Mecano se tratara. Como cada una teníamos nuestros propios bolos y clases, se hacía muy difícil coordinar a todas para los ensayos. Así que fijamos un día a la semana en un horario que a todas nos venía bien, y empezamos a ensayar en una casa que tiene una de las compañeras en Madrid. Lo difícil fue poner el espectáculo en pie, ya que había que encontrar un teatro que nos cedieran gratuitamente pues hasta ese momento todo lo que habíamos ido comprando lo fuimos pagando entre las cuatro ya que no teníamos una producción a quien poder pedirle nuestras necesidades como si de los padres se tratara. Alma Sanz, la bailarina de nuestro elenco habló con su concejala de cultura y consiguió que nos dejaran el teatro de Yuncos completamente gratis par a ensayar. Pero como cada una vivimos muya alejadas de las otras, es decir una vive en Cuenca, otra en Yuncos (Toledo), otra en Alcobendas y yo en Valdemorillo, para mayor INRI la VJ Mexicana vive en Salamanca. Así que incluso en el mejor de los casos, ensayar constituía un doble esfuerzo de kilómetros, gasolina y tiempo. Salvadas todas esas vicisitudes, todavía teníamos que hacer la comunicación para que el día del estreno, estuviera la Galileo llena de gente y todo nuestro sacrificio no hubiera sido en vano. Y aquí me tenéis hablando con unos y con otros, mandando e-mails, sms, creando un evento en facebook. En fin que para que algo salga bien, el sacrificio es brutal. Una vez pasado el estreno y esperando que guste la obra, todavía me queda inscribirme en las diferentes redes de teatro, e intentar vender bolos como sea. Hoy en día si no te generas tu propio trabajo, no hay manera de hacer nada. Hasta el punto que incluso las entrevistas te las tienes que escribir tu sola. Para que luego digan que las mujeres de este País no trabajan. 25 de junio de 2009 Publicado en la revista "Actores", Verano 2009
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Pilar Ordoņez (actriz)Bienvenidos al blog de pilar ordoņez
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